20/11/11 Más de 36 millones de españoles están convocados para elegir hoy un nuevo Congreso del que saldrá su nuevo presidente de Gobierno. El conservador Partido Popular (PP) se prepara para ganar la contienda electoral y recuperar el poder tras ocho años en manos de la oposición. Si nada extraño ocurre, Mariano Rajoy, líder del PP, será investido como nuevo presidente del Ejecutivo español.
LA CRISIS PASA LA FACTURA
Según las encuestas, el PP ganará las elecciones de hoy por amplia mayoría, lograría casi 200 de los 350 escaños del Congreso. El gran perdedor, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), se haría de unos 112 escaños, un vuelco electoral respecto de las elecciones del 2008.
Alfredo Pérez Rubalcaba, candidato socialista a la presidencia del Gobierno, recibirá el castigo del electorado por ser cabeza de lista de la formación del actual jefe del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Los españoles se encuentran sumidos en la peor crisis económica de su democracia, con 21% de desempleo entre la población económicamente activa. Una situación que, evidentemente, responde a la crisis financiera mundial, pero cuya mala gestión en España se atribuye principalmente a Rodríguez Zapatero.
Pérez Rubalcaba también es considerado como uno de los responsables, pues hasta unos meses fue primer vicepresidente del Gobierno.
Ni siquiera el anuncio de la banda terrorista ETA de abandonar la violencia, difundido hace un mes, ha revertido la tendencia de los sondeos.
De modo que si se confirman las encuestas, desde mañana España estará claramente dominada por el PP, que en las elecciones del 22 de mayo se hizo con la mayor parte de las 17 comunidades autónomas y los ayuntamientos de casi todo el país.
LOS AJUSTES QUE SE VIENEN
El programa del PP no detalla exactamente en qué consistirán los cambios económicos que, sin duda, acometerá. Rajoy solo ha dado algunas pistas al respecto. Sí ha dejado claro que el Ejecutivo que él presida continuará con los ajustes impuestos a España desde la Unión Europea, unos ajustes inevitables dado que el actual sistema económico resulta inviable, porque no es sostenible, pero que también acarrean y acarrearán un enorme costo social.
“Si ganamos las elecciones esto va a ser enormemente difícil”, ha declarado Rajoy. Ha añadido que si la situación no empeora por motivos externos, la mejoría económica podría empezar a notarse en un par de años.
A estas alturas, pocos dudan de que no habrá varita mágica alguna que sea capaz de revertir la situación de la noche a la mañana. Los españoles se preparan para nuevos recortes en su cada vez más escurridizo estado del bienestar. En el último tramo de la campaña electoral, y presionado por la prensa, Rajoy ha indicado que habrá recortes de todas las partidas y que las únicas que se salvarán serán las de las pensiones (de jubilación, incapacidad, minusvalía, etc.) y, por motivos de fuerza mayor, la de la deuda. Estos últimos días el abultado déficit y la deuda han colocado a España al borde de la necesidad de un rescate financiero a la griega o a la irlandesa.
Sobre la sensible partida de las prestaciones y los subsidios por desempleo, Rajoy ha asegurado que no variará su legislación, pero que está claro que se reducirá el monto que el Estado dedica a ello, pues cada vez serán más quienes agoten la percepción de estas ayudas, que tienen un periodo de duración de dos años como máximo. La gran pregunta es qué harán estas personas que, por el momento, no parece que vayan a encontrar empleo en el corto o medio plazo.
SIN CAMBIOS EN LEYES SOCIALES
Si hay algo en lo que Rodríguez Zapatero se ha distinguido desde que asumió el poder por primera vez, en el 2004, aparte de la crisis, es que sacó a España de la guerra de Iraq y que ha aprobado una serie de reformas sociales que han levantado casi tantos aplausos como iras, dependiendo de las convicciones de sus conciudadanos.
El PP, en general, ha criticado estas medidas, aunque no está claro que vaya a derogarlas. Para empezar, contra la ley de bodas entre personas del mismo sexo el PP ha interpuesto un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. Sin embargo, preguntado por si se atreverá a derogar la ley, Rajoy no aclara el panorama. En una entrevista con el diario “El País” ha indicado: “Yo de lo que fui partidario, y además lo llevé en mi programa, era de una ley de uniones de hecho que garantizaba los mismos derechos a las parejas homosexuales. Fue la primera vez en la historia que lo llevó el PP en su programa electoral en el 2004. Yo quería una ley como en Alemania, Francia y el Reino Unido. Fui a hablar con el presidente del Gobierno, y le dije: Creo que esto evita líos, esto al final lo va a aceptar todo el mundo”.
El actual gobierno también levantó polvareda al ampliar los supuestos que amparan legalmente el aborto. Rajoy ha expresado: “Yo no he dicho que quiera volver a la anterior Ley del Aborto. Yo he dicho que no me gusta que una niña, sin el consentimiento y conocimiento de su madre, pueda abortar. No me parece que ese sea un buen mensaje al conjunto de la opinión pública. Y creo que debemos buscar alguna fórmula que afirme la protección del derecho a la vida. En eso estamos trabajando… Creo que hay dos o tres cosas que hay que cambiar, y desde luego esa la tengo muy clara”.
Por la debacle socialista
Mariano Rajoy fue elegido en el 2004 como su sucesor, a dedo, por el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar. Acusado de ser fruto de la dedocracia y de carecer de carisma, Rajoy sufrió la derrota de su partido en marzo del 2004, tras los atentados de terroristas islamistas que golpearon Madrid. Volvió a perder en el 2008.
Nacido en Santiago de Compostela (Galicia), en 1955, Rajoy arrastra la fama de ser ambiguo en sus respuestas. No entusiasma pero tampoco crispa y allí reside hoy por hoy su mejor acierto.
Rajoy, pues, se perfila como el quinto presidente de la democracia española prácticamente sin hacer mucho más que contemplar la debacle socialista impulsada por la crisis económica.
Eso sí, no hay que confundir falta de chispa con falta de inteligencia o habilidad. Diputado desde los 26 años, Rajoy se destacó por ser un brillante universitario y por haber logrado, por concurso, una de las plazas en la administración púbica española más difíciles de conseguir, la de registrador de la propiedad. Durante los gobiernos de Aznar fue mi-nistro en diferentes áreas y vicepresidente. Está casado y tiene dos hijos.
domingo, 20 de noviembre de 2011
España vota hoy agobiada por la crisis económica
8:09
lrojas









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